El punto de equilibrio es una herramienta financiera que permite determinar el momento en el cual las ventas cubrirán exactamente los costos y los gastos operacionales básicos. Estos últimos, los conocemos como Costos Fijos (Gastos necesarios e ineludibles que tiene la empresa y que son indispensables para su funcionamiento u operatividad).
El
punto de equilibrio se expresa en valores, porcentaje y/o unidades, dependiendo
la fórmula que se esté utilizando. El punto de equilibrio nos servirá como
referencia para determinar la magnitud de las utilidades o las perdidas, cuando
el volumen de ventas esté por encima del mencionado punto, para el primer caso
y las perdidas cuando el volumen se de por debajo.
Para la determinación
del punto de equilibrio debemos en primer lugar conocer los Costos Fijos y
Variables de la empresa.
· Costos Fijos: Los habíamos mencionado como necesarios e ineludibles: Renta del local, sueldos administrativos, servicios públicos, amortizaciones, etc. Se mantienen más o menos constantes y generalmente no cambian en proporción directa con las ventas o unidades producidas.
·
Costos Variables son aquellos que cambian
en proporción directa con los volúmenes de producción y ventas, por ejemplo:
materias primas, mano de obra a destajo, comisiones, etc.
El punto de
equilibrio se basa en la relación entre gastos fijos y variables con las
ventas. La fórmula básica para su cálculo es:
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